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jueves, 23 de junio de 2011
Vacanciones de verano
Ah, el verano, con su promesa de amores fugaces, con sus sombras acortadas por el sol a mediodía, con el recuerdo de las vacaciones escolares y las guerras de globos de agua. El deseo de escapar del hastío de esos días interminables me llevó, tiempo atrás, a otros lugares que ahora vuelven a mí cargados con la memoria de otros. Recuerdo un calor aplastante en Roma las tres veces que estuve,pero también recuerdo, con más claridad incluso, el viento en la cara y la velocidad a lomos de una Vespa que sólo conduje como espectador en la película Caro Diario de Nanni Moretti.
Me pasa con el cine y sobre todo con la música, esa máquina de teletransportación que permite ponernos en la piel de otros. Cuantas veces Celentano, Fabrizio de André, Roberto Murolo o Battiato me hicieron viajar, sin moverme de casa, por las calles, las islas o las playas de Italia. He vivido en Nápoles, y estuve temporadas en Roma, Florencia, Milan y Venecia; nunca estuve en Grado, ese pueblito costero cerca ya de la frontera con Eslovenia, y sin embargo, tantas veces hice escala allí escuchando una canción poco conocida de Battiato, una canción que dio ánimos al mismo Moretti en su película Bianca para intentar conseguir por las bravas un romance playero. La música como el Redbull te da alas, aunque el mundo y los protocolos que impone la realidad -eso que llaman civilización- a menudo imponen un aterrizaje forzoso.
Recuerdo también Río de Janeiro, aquella playa de Ipanema donde dos pingüinos extraviados por las corrientes oceánicas cabeceaban aleteando entre las olas, una estampa imprevista que a menudo vuelve a mí como resumen de aquel viaje y del final alargado de un amor al que debo mi escaso pero apasionado conocimiento de la música brasileña, la cual, una y otra vez, me hace sentir aquel calor húmedo, aquellos colores, aquella tentación al extravío.
La vida es poca cosa sin la imaginación y sus frutos, ese poder que nos convierte irremediablemente en seres melancólicos, eternamente demediados entre lo que somos y lo que deseamos ser. Y así vamos viviendo, navegando por la imaginación, marineros en tierra, abanderando la máxima latina "Navigare necesse est, vivere non necesse", o, mejor, en portugués, como defendía Pessoa en sus desasosiegos: "Navegar é preciso; vivir não é preciso".
Tal vez, no lo sé con certeza, la experiencia de estar dos meses encarcelado por la dictadura militar hizo a Caetano Veloso componer una de sus más grandes canciones, Os argonautas, un fado brasileño que recoge el verso de Pessoa y le da un aire épico de velas desplegadas que concentra para mí el desafío liberador y aventurero de todo gran viaje. Ahora que el verano comienza, la escucho en la voz de Elis Regina y, por un momento, me parece dejar atrás Madrid y embarcarme hacia rumbo desconocido, como un pingüino perdido que recala en Ipanema después de dar un rodeo en Vespa por Roma. ¿No siente la brisa en el rostro, el sonido del oleaje, el perfume salobre del mar? Vacanciones de verano, sin salir de casa.
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miércoles, 25 de mayo de 2011
Cualquier noche puede salir el sol
La recuerdo de niño, sonando en el tocadiscos familiar, con la voz de mi padre subrayando los remates de las estrofas y el principio y el final del estribillo. Es una canción magistral de casi seis minutos, y mi padre decía de ella que era una canción anarquista, supongo que por la abolición de la propiedad privada y el ideal comunitarista de los que hace gala el estribillo:
Oh, bienvenidos, pasad, pasad, de las tristezas haremos humo
mi casa es vuestra casa, si es que hay casas de alguien.
Esta nana en catalán -una de las canciones más hermosas que se han hecho en España en los últimos cuarenta años- narra desde el comienzo una fiesta a la que van llegando todos los personajes de ficción del acervo infantil. Como en la portada del Sargent Pepper´s se mezclan personajes de la cultura popular y de la cultura de masas: el hombre del saco, Peter Pan, Gulliver, Popeye, la emperatriz Sisí, Caperucita Roja, Carpanta, los Reyes de Oriente, Papá Noel, Tom y Jerry, los tres cerditos, Charlot, Drácula, Frankenstein, etcétera. La enumeración es larga y colorida y, cuando ya están todos, la canción se cierra con una invitación al oyente:
Oh, bienvenidos, pasad, pasad, ahora ya no falta nadie,
o quizás sí, ya me doy cuenta que sólo faltas tú,
también puedes venir si quieres, te esperamos, hay sitio para todos
el tiempo no cuenta, ni el espacio, cualquier noche puede salir el sol.
La interpretación de Sisa es hermosamente teatral, delicadamente chillona cuando lo tiene que ser, con un acompañamiento de piano juguetón, un violín tembloroso, unos coros ululantes como de borrachos en el estribillo y el ruido ambiental del gentío en una fiesta con descorche de champán incluido. La vigencia de esos arreglos se ve en los recopilatorios que sobre cantautores y cantantes protesta se suelen hacer por navidad. Muy pocas se salvan del paso del tiempo, y Qualsevol pot sortir el sol se salva siempre, se mantiene viva, como una fiesta iluminada por farolillos en mitad del campo. Salió a la luz en un disco del mismo nombre, en 1975, un año antes de que yo naciera.

“Ya no se diseñan paraísos terrestres, sino refugios de individuo” decía Vázquez Montalbán sobre esta canción. Añadía además que era una “apuesta por una poética individual, narcisista, en la que la memoria o el deseo no marcan apuestas civiles o épicas, sino la precaria afirmación de un yo frágil entre un nosotros insuficiente”. Pese a esta ruptura con el ámbito social, con el nosotros que había caracterizado el compromiso y el cancionero de la cultura antifranquista, y la deriva hacia lo domestico, en hermosa regresión edípica al mundo de la infancia individual, la canción fue censurada. En todo caso, y como decía Paul Valéry "un hombre solo está siempre en mala compañía", y la soledad del uno sueña con el amor de los otros, con la alegre compañía que le libre de los fantasmas y tristezas que lo habitan.
El sábado pasado, bajando por la calle Carretas hacia una atestada Puerta del Sol, una pancarta de dos metros llevada por anarquistas salió a mi encuentro: "Cualquier noche puede salir el sol que ilumine nuestra revolución". Me reí, recordando a Sisa y a mi padre, y constatando que pese a ser una canción-refugio-de-individuo había conseguido plasmar la alegría de lo común, la necesidad del apoyo mutuo, aquello que decía Bakunin de que "la libertad de los otros potencia la mía hasta el infinito". No es raro su recuerdo en estos días de soleada acampada, en esta protesta multitudinaria que, paradojas de la historia, de tanto esperarla nos ha cogido por sorpresa.
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sábado, 21 de mayo de 2011
¡Malditas elecciones!
Ayer por la tarde, paseando por Sol, me encontré un hombre mayor recitando jotas con letras combativas. Me acordé enseguida de Chicho Sánchez Ferlosio, de sus "canciones al natural", alguna de ellas urgentes, pero siempre con una gracia popular y una eficacia lírica incontestables. Miren y escúchenlo en este vídeo que les traigo, un fragmento de "Buenaventura Durruti: Anarquista" película realizada por Jean-Louis Comolli en alianza con Albert Boadella y Els Juglars, un documento privilegiado para esta jornada de reflexión subversiva.
Y -por seguir reflexionando que no quede- otro adiós a la falacia democrática, esta vez en la voz y el balanceo de Javier Krahe, una canción que cierra su último libro-disco hermosamente titulado "Toser y cantar":
Aquí la letra de Chicho:
La huelga de las urnas
Que el mundo va a cambiar,
nos dicen,
que cuando votemos
nos escucharan.
Si en cambio no votais,
nos dicen,
los del otro lado
nos aplastaran,
y así se quedarán,
nos dicen,
con las manos libres
para hacer su plan.
Menudos demagogos
con sus perros de presa,
jugando como siempre
al palo y la promesa.
Malditos socialistas
vendidos al patrón,
jugando con nosotros
al gato y el ratón.
Nos habeis traicionado
sin ninguna vergüenza,
nos habeis desterrado
y matado también.
Habrá que echar la cuenta
de tantas injusticias:
la cuenta de la sangre
y de la libertad.
Malditas elecciones,
decimos,
si la voz rebelde
se domesticó.
Malditas elecciones,
decimos:
quieren el gobierno
y nosotros no...
Aquí la letra de Krahe:
¡Ay, Democracia!
Me gustas, Democracia, porque estás como ausente
con tu disfraz parlamentario,
con tus listas cerradas, tu Rey, tan prominente,
por no decir extraordinario,
tus escaños marcados a ocultas de la gente,
a la luz del lingote y del rosario.
Me gustas, ya te digo, pero a veces querría
tenerte algo más presente
y tocarte, palparte y echarte fantasía,
te toco poco últimamente.
Pero, en fin, ahí estás, mucho peor sería
que te esfumaras como antiguamente.
Los sesos rebozados de delfín
que Franco se zampaba en el Azor
nos muestran hasta qué grado era ruin
el frígido y cristiano dictador.
Fue un tiempo de pololos, tinieblas y torturas...
volvamos al aquí y ahora
donde tú, Democracia, ya sé que me procuras
alguna ley conciliadora,
pero caes a menudo en sucias imposturas,
fealdades que el buen gusto deplora.
Como el marco legal siempre le queda chico,
y a eso el rico es muy sensible,
si tirando, aflojando, empleando un tiempo y pico,
se hace un embudo más flexible,
que tú apañes la ley a medida del rico
al fin y al cabo es muy comprensible.
¿Pero qué hay del que tiene poca voz,
privado de ejercer tantos derechos,
porqué al nudista pones albornoz,
qué hay de los raros, qué hay de los maltrechos?
Y tus representantes selectos, Democracia,
tus güelfos y tus gibelinos,
cada día que pasa me hacen menos gracia,
sus chistes son para pollinos.
A enmendar tus carencias te veo muy reacia
y están mis sentimientos muy cansinos.
Y como ya me aburre decir continuamente
"eso no estaba en el programa"
no cuentes con que vaya hacia ti cuatrianualmente,
no compartamos más la cama,
vamos a separarnos civilizadamente.
Y sigue tú viviendo de tu fama.
Cuando veas mi imagen taciturna
por las cívicas sendas de la vida
verás que no me acercan a tu urna.
No alarguemos ya más la despedida.
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domingo, 24 de abril de 2011
Cómo se hace una canción. Este jueves Christina Rosenvinge, Julio de la Rosa, Le Voyeur Méndez y un servidor tratarán de desvelar el misterio.

Estimados amigos, queridas amigas: tengo el placer de invitaros al acto de presentación del taller de Escritura de Canciones.Será una clase abierta donde se tratará de responder a la pregunta de cómo se hace una canción. Para este fin contaré con la ayuda de Christina Rosenvinge, Julio de la Rosa y Miguel Marcos, que compartirán con el público su experiencia de años componiendo canciones.
Será este jueves 28 de abril, a las 20 horas, en el Hotel Kafka (Hortaleza, 104, Madrid).

El taller de Escritura de Canciones que presentamos con la clase abierta de este jueves, se realizará del 7 de mayo al 25 de junio, los sábados de 11 a 2 de la tarde. La finalidad del curso es la composición por parte del alumno de una canción. Mediante clases teóricas que se centrarán en el análisis de canciones en español y la realización de ejercicios prácticos, sentaremos las bases para la creación de canciones propias. No son necesarios conocimientos musicales, trabajaremos principalmente sobre las letras, sin descuidar su imbricación con la música.
El estudio de la métrica, del estilo, del tono literario y de la tonalidad musical, del sentido, de la interpretación y del contexto a través de los ejemplos que analizaremos, proporcionará al alumno herramientas técnicas y expresivas para crear su canción.
Este acercamiento teórico se apoyará también con nociones básicas de Etnomusicología referidas a la canción de consumo. Se trata de aprender a escuchar desde una perspectiva crítica, atendiendo tanto a la estrategia puramente creativa como a los usos y funciones que cumplen en nuestra vida las canciones, con el objetivo de intentar componerlas yendo más allá de los clichés.
El curso terminará con la grabación de la canción compuesta por el estudiante. Una grabación sencilla, la voz acompañada por un instrumento, que permita la objetivación de la canción, es decir, la posibilidad de que el estudiante pueda escuchar desde fuera el tema que ha compuesto y ser de esta forma más consciente de su labor creativa. Para esta grabación contaremos con la asistencia de Miguel Marcos, músico, productor y profesor de Armonía en el Hotel Kafka.
A lo largo del curso recibiremos tres visitas de cantantes-compositores: Christina Rosenvinge, Julio de la Rosa y Miguel Marcos (Le Voyeur Méndez) responderán a nuestras preguntas y nos explicarán cómo se hace una canción, a partir de un par de temas de su repertorio que interpretarán para la clase.

El Taller de Escritura de Canciones se impartirá:
Los sábados de 11:00 a 14:00 horas.
Desde el 7 de mayo al 25 de junio.
En el Hotel Kafka, C/ Hortaleza, 104 (antigua editorial de Pérez Galdós), Madrid.
Para más información sobre el curso pincha aquí.
Christina Rosenvinge, Julio de la Rosa y Le Voyeur Méndez.

Cuando conocí a Julio de la Rosa (Jerez, 1972), yo estaba grabando mi segundo disco en el estudio de su hermano Leo, en Jerez. A través de este me llegó una maqueta con cuatro o cinco temas del proyecto en solitario que estaba preparando tras la disolución de El Hombre Burbuja, el grupo que lideró entre 1995 y 2002. Escuché de manera obsesiva aquella maqueta, llena de arreglos luminosos producidos por el mismo Julio en su estudio casero. Cuando salió M.O.S.,el disco, la mitad de las canciones de la maqueta no estaban y la producción era sorprendentemente sobria: batería, guitarras electricas, bajo electrico, percusión y poco más. Lo que al principio me pareció raro, y hasta lamenté por el cariño que le había cogido a la maqueta, con el tiempo me pareció una muestra de insobornable talento artístico. En M.O.S. además está una de las mejores canciones de desamor que se han escrito en este pais en los últimos años, Braile (segunda parte) , con un estribillo lapidario: canción de amor en braile/ y a los ciegos suerte.
Como Julio de la Rosa ha grabado tres discos más, el último de los cuales La Herida Universal se publicó en el 2010. Ha participado también en el proyecto Fantasma#3 (Los amores ridículos, 2006) y ha grabado numerosas bandas sonoras para cine, teatro y televisión, entre las que destacan Siete vírgenes y After (Alberto Rodríguez) y Una palabra tuya (Ángeles González-Sinde). Como escritor ha publicado los libros Tanto rojo bajo los párpados y Diez años foca en un circo.
Pueden ver el video de Tan Amigos, de La Herida Universal, una canción que retrata bien los amores de baja intensidad de estos tiempos nebulosos, donde los amantes no hablan de amor y si lo hacen, aclaran enseguida que lo suyo en realidad es sólo una amistad, sin compromiso, sin riesgo, sin miedo, sin futuro y sin pensión.
Del mismo disco, Las camareras, una celebración de los amores fugaces, de los tropiezos a pie de barra buscando camarera con la que aterrizar, una defensa con un punto de ironía del caracter del enamoradizo impenitente. En realidad -el protagonista entra en escena con heridas aún abiertas de un amor que me hizo mal- la canción más que una celebración de los amores frívolos, la escucho como un monólogo del malherido rumiando mentalmente una salida del laberinto pasional que aún lo hiere,ensayando a su vez una posible conversación con el amor que fue, una conversación de esas clásicas de ruptura, llena de detalles lacerantes, en este caso encarnados en camareras que uno imagina voluptuosas.
A Christina Rosenvinge la conocí hace unos cuatro años y poco tiempo después compartimos un viaje con los señores moriarty y otros amigos a la 57 Bienal de Venecia. La artista Sophie Calle había reunido en el proyecto que presentaba en el pabellón francés a 107 mujeres leyendo una carta de ruptura que un tal G. le había mandado para dar por terminada la relación amorosa que mantenía con Sophie. De esta obra ya me ocupé, en un post pasado.
En fin, Christina era una de esas 107 mujeres; en la foto Sophie la retrató en el bar del teatro Odeón parisino y en el video la grabó cantando una versión de la mencionada carta, en aquel patio de butacas de terciopelo rojo.
Christina entonces estaba componiendo canciones para su vuelta discográfica en español, después de una trilogía en inglés en la que contó con el apoyo de los músicos de Sonic Youth. Antes de Tu labio superior, el disco en solitario, sacó un Ep de siete canciones con Nacho Vegas. Un verano fatal, se llamó la criatura, de la que os dejo una nana, No lloro por tí, donde la nostalgia del paraiso (complejo de Edipo, lo llamó Freud)se conjuga con un sentimiento de ruptura en el susurro de una justificación por las lágrimas caídas que querrían ser por otra cosa, por ti desde luego, no:
Pocos cantantes pueden presumir tras 15 discos grabados de vivir su mejor momento artístico. De hecho, no creo que haya alguien como Christina en el panorama nacional, con una trayectoria que arranca con éxito de masas en los ochenta, continúa en los noventa en solitario, en el 2001 da un giro neoyorkino en tres discos, para en su última etapa volver al español con dos discos (además de aquel Verano fatal), Tu labio superior (2009) y La joven Dolores (2011) y ganarse la aceptación de crítica y público en España y Sudamérica.
De Tu labio superior, os dejo La distancia adecuada:
De La joven Dolores, Mi vida bajo el agua:
A Miguel Marcos, le conocí cuando propuse este curso de escritura de canciones en el Hotel Kafka, donde él da clases de armonía, composición y arreglos. Acaba de sacar su proyecto Le Voyeur Méndez, de la estirpe de un Tom Waits o de un Vinicio Capossela. Vestido de su personaje se le puede ver los domingos finales de cada mes en la sala Taboo, acompañado por otros músicos en un espectáculo loco y enérgico.
Es joven pero ha hecho muchas cosas y ha tocado con mucha gente, un tipo activo donde los haya que se encargará de grabar las canciones de los estudiantes que asistan al curso. Aquí les dejo, El infierno, single promocional de su proyecto erótico-místico-bizarro-y-ambulante:El Infierno
Ellos tres estarán este jueves 28 conmigo, a las ocho de la tarde, presentando el curso de escritura de canciones en el Hotel Kafka. Os esperamos, sois todos bienvenidos.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Camarón por bulerías y por sevillanas.

Ayer, 5 de diciembre, el Camarón de la Isla habría cumplido 58 años. Como escribió Sabina en un poema que cantó Pasión Vega: cómo te extraño, motín de la razón soledad sonora… jondura en vena, cura de hierbabuena, galope inerte, patera hundida, viva la mala vida, muera la muerte.
Cura de hierbabuena:
En estas bulerías del 78 que les traigo, el Camarón de la Isla, que cantaba como los ángeles, se convierte en guardián de los que cantamos mal, asistente de los menesterosos sin voz, médico -con sus curas de hierbabuena- y compadre de los cantantes afónicos que lloran por no poder cantar:Sentado en un río y en un viejo tronco, mi compare quería cantar pero estaba ronco. Lloraba de pena, lloraba de pena, y en mis manos le di de beber agüita del río con hojas de menta.
Las bulerías van precedidas de un joven Camarón defendiéndose en el 73 de los ataques de los puristas. Y eso que todavía faltaban unos años para la Leyenda del tiempo. Disfruten del video y no pasen por alto lo bien que le quedaba la melena a Paco de Lucía:
...Mala suerte es la mía y haber tropezao contigo. Lo agustito que yo vivía, tu cariño es mi castigo.
Pa qué me llamas prima, ay, pa qué me llamas
Tantas veces las canté, y tan mal. La última vez esta mañana, mirando con hondura una llamada perdida en el móvil. Pa que me llamas prima, ay, pa qué me llamas...
Yo sé que las sevillanas están mal vistas, que los puristas las han condenado con desprecio a vagar, como hijas bastardas, lejos de la casa sacrosanta del flamenco. Como siempre que se habla en nombre de la pureza, es una confusión que despista el juicio y el talento. Una vez más el Camarón, ajeno a las alambradas y a las tonterías de los defensores de la esencia, alcanza lo sublime con estas sevillanas gitanas para la película de Carlos Saura. Es de sus últimas apariciones, unos meses después, el 2 de julio del 92, moría a los 41 años.
Es comprensible que ante el boom comercial que vivió el género en los ochenta, se reaccionara desde el flamenco con altanería. Igual que hoy a la gente le da por hacer pilates, entonces una fiebre recorrió el país y España entera se puso a bailar por sevillanas. Para cubrir la demanda hubo un exceso de oferta, de oferta mala mayormente, y el producto se depreció. En el año 92, cuando todo el mundo estaba harto, Juan Lebrón produjo la película de Sevillanas. Carlos Saura llevó adelante el encargo con altura, y Camarón y compañía dignificaron la imagen del género.
Años después le preguntaron a Saura por qué Camarón, un cantaor de flamenco, aceptó intervenir en Sevillanas. “Él pensaba- respondió sonriendo- que yo era el director de la película Los diez mandamientos, y eso de que se separaran las aguas le parecía muy bonito”. Por supuesto, nunca le dijeron a Camarón que estaba equivocado.
martes, 25 de noviembre de 2008
Vaya carrito que gastáis, eh? La Excepción adelanta al Canto del loco:
Parece que están en San Sebastián, el Langui y los suyos van escuchando nada menos que a Amaral. Unas palabras y al final se pican con el coche. Como no podía ser de otra manera gana La Excepción. Chachoooo.
Más goles
Están muy bien entrenados, es normal que adelanten, con el coche y con muchas otras cosas, al Canto del loco. Por algo son miembros del Besolla futbol club, un equipito mu mortal, deleitando al personal:
Aquí la letra:
EL BESOLLA FC
Son las 4 de la tarde, un sabadete en pleno Panben,
y yo recién comío, con el buche reventón
Y en la tripa un chorretón por el peazo plato de cocío que me he metío
El sol golpea en la cara, que tú le pegas dos caladas y tas quedao con la enjamada.
Yo tiro de camino pa la curva a buen pasejo ¡primejo! Hoy nos toca el partidejo.
Semos el Besolla un equipito muy mortal, deleitando al personal,
así nos verás jugar, haciéndole recordar nuestro nombre a to rival,
y aún nos queda ese compás como escudo por bordar.
Azúl celeste es, el equipaje que ves,
calidad indiscutible con la pelota en los pies,
si llevamos ya ocho años en esta liga haciendo daño, ¿y el palmarés?
pues va creciendo, ¿qué te crees?
Que ¿no me he presentao?, perdón, soy er delegao,
el que puede tropezar con la espina de un pescao.
Buenas tardes colegiado, aquí las fichas yo le entrego, buen partido, pite bien,
no la mangue, estese al juego.
Nos gastamos dinerales y se lo llevan muerto,
al jugar en esta liga mierda de ayuntamiento,
suscribirnos cada año nos supone un jornal,
pa que luego, desgracio, esté to el campo agrietao.
Comienza así el partido y el Langui distraído,
tan distraído que el tiempo ni he cojido,
Buba, el de alao, es el segundo delegao y cuando estamos de conciertos,
en el acta él a firmao, y ahora ¡arriba Besollita! se escucha en la banda,
la afición y su humareda que comparten bufanda, y anda síguela, qué bonito, házselo,
tira tú, tiraaaaaa .....
Huyyyy, si yo supiera cuántos huyyyyyy, habría en un partido, huyyyy,
no estaría nerviosico, alma en vilo, intranquilo, en un suspiro, con el huyyyy,
si yo supiera cuántos huyyyy, en el larguero pegarían, nerviosito, alma en vilo, intranquilo,
en un suspiro no estaría.
"Eh, uno se queda"... Si por evitar un golazo me dí un batacazo, tarascas de bullterrier,
¡me doy al espectáculo! Palomitones que hago y ¿quién se para un penalti?. Lejos de jugar
de 2 improvisao, al corte como Ricardo Rocha, no me tires una cacha, ¡que saco el hacha!.
Y aunque sea el último, cintura y picardía no me faltan, que ya llevamos cuatro faltas, que
lo resuelva mi elegancia , tendencia a no irme a un lao y aguantar el tirón, la suerte del
campeón con un theepeat se antoja de mi mito, ¡Besolla de Pan Bendito!
Grita la afición, brava y esclava, se preguntaba, ¿qué hará el Antón? Finalización a lo
Disneyworld, Laudrup, pase al hueco, glamour de club, pocos los elegidos, focos encendidos,
desaparecidos en los minutos decisivos, galácticos del rap si acaso, acoso de un rival, da y
ve, cambio de ritmo, tiro la pared, "Felucho que la engancha, recorta, a la media vuelta,
se revuelve, ¡pónmela de cara! ....
Estribillo
Madre, peazo control que se ha burlao el fiera,
con un pescuezo que dikela ande anduviera y que supieras ¡qué!
ha sido un jugón en el equipo que estuviera.
Y míralo cómo se lo hace por la banda el mostri,
lleva el diez a la espalda y costri o contracturia ¿eh?,
la que la dejao el contrario en la cinturia.
Yo llevo cientos de años intentando cocienciarme
de que futbolista primo en verdad no he podido ser¿te conformas con ver? ¡no!
¿con rematar? Bueno ¿lo haces en plancha? Depende del terreno,
cojo una pelota y te hago una bicicleta, si no pues de portero,
a mí el Rico me respeta, Porreta ¿qué dices?,
que me la sintonices, te las has hecho con boli y dices que son barices.
Anda salte ya del campo que empieza el segundo tiempo,
y hacernos con la victoria el Bessolla está dispuesto.
Y esto es asina y tú no lo cambias.
Da igual el patrocinio, el equipaje ó el chándal.
Mostramos un respeto hacia el rival, lo primero.
Y así quiero que acaben los encuentros, sin lesiones, espero.
Futboleros, sigamos haciendo un juego divertido,
tocamos en corto, manejemos el partido,
si estás malherido, colegui pide el cambio,
controles y caños se llevan un buen baño,
muy importante el control a la primera, barrera ajustada
el efecto es evidente, y con temple, colocala, chútale, que entre un golito más, uno más.
ESTRIBILLO
Alirón, alirón el Besolla campeón.
Da igual vestir mayadra, puma ó decathlón.
Sentimos los colores más que un camaleón.
Pasando por La Mina, el Gallur ó Patacón.
Alirón, alirón el Besolla campéon.
Sus buscamos el desmarque y sus hacemos otro gol.
Goooooool ....
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El niño en la burbuja, bajo los cielos africanos.

Uno de mis primeros recuerdos audiovisuales de África, y el primero de Miriam Makeba, fue el concierto de la gira de Graceland de Paul Simon. Conocí la música africana a través de este disco y repasé hasta romperla la cinta vhs con dicho concierto grabado de la tele. Cuando en el año 86 sale a la venta el disco con el que Simon se reinventa en clave africana yo tenía diez años. A su autor le costó ser declarado persona non grata por el Congreso Nacional Africano y por la ONU al haber roto el boicot impuesto a Sudáfrica, grabando con músicos de aquel país. El castigo no duró mucho, como dice la wikipedia:
“Finalmente ambas organizaciones comprendieron que el castigo al régimen del apartheid no debía suponer una penalidad añadida a su víctima, la población negra, y que Simon lo que había hecho era promocionar la cultura de color sudafricana y darle la oportunidad a no pocos de sus intérpretes de ser mundialmente conocidos y valorados, por lo que en enero de 1987 Paul dio una conferencia de prensa en Londres en la que pudo anunciar que dichas entidades lo habían borrado de tales listas negras.”
El concierto empieza como el disco, con la canción de The boy in the bubble. El niño en la burbuja, una sugerente y sentida descripción del momento que sigue a la explosión de una bomba alojada en el carrito de un bebé. Una denuncia dolida de la indiferencia con la que atendemos la desgracia ajena, como el que mira una constelación distante:
La primera estrofa y el estribillo -si mi tosca traducción no traiciona demasiado- dicen así:
Era un día lento y el sol golpeaba
a los soldados por el lado de la carretera,
hubo un destello de luz,
una rotura de cristales,
la bomba en el carrito del bebé,
retransmitían por la radio.
Estos son los días del milagro y pregunto:
Esta es la llamada de larga distancia,
La manera en que la cámara nos sigue a cámara lenta
la manera en que miramos todo,
la manera en que miramos una constelación distante,
esto es morirse en una esquina del cielo.
Estos son los días del milagro y pregunto
y no llores pequeño, no llores, no llores.
La canción sigue y hay una apelación al carácter mágico del arte, a poder pensar en el niño en una burbuja. Supongo, mi inglés es tan lamentable que es probable que me equivoque, que se trata de una burbuja protectora que lo salve de morir en la explosión.
El auténtico y consistente líder Robert Mugabe, años después.
El concierto fue en Zimbabue. Y lo que son las cosas, en el comienzo de la canción sale, después de un grupo de negritos bailando en lo alto de un muro, un cartel animando a seguir al auténtico y consistente líder R. G. Mugabe. Aunque desde que subió al poder y hasta finales de los 80 llegó a eliminar más de 20.000 opositores de la etnia Matabele, fue considerado mundialmente, hasta bien entrado los 90, un héroe de la emancipación negra por haber derrocado al régimen de Apartheid en Rodesia. En el 2000 perdió un referéndum para reformar la constitución y lleva desde entonces amañando las elecciones y reprimiendo a los seguidores de Morgan Tsvangirai, su contendiente, al que han llegado a propinar brutales palizas. En fin, el repetido arquetipo de héroe revolucionario convertido en dictador corrupto y cruel.
En el 87, que fue cuando se celebró el concierto de Paul Simon, Mugabe todavía gozaba de su aura mítica, entre otras cosas porque Zimbabwe, que así pasó a llamarse la antigua Rodesia, era el país vecino a Sudáfrica, que sólo años después consiguió liberarse del apartheid.
Olvidemos a Mugabe y que vuelva Mamá África.
Volvamos a escuchar a Miriam Makeba -20 años después de los videos que les puse ayer, 20 años antes de su muerte-, acompañando a Paul Simon en ese maravilloso concierto diurno. Bajo los cielos africanos, tan poco protectores:
Y hasta la próxima.
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domingo, 23 de noviembre de 2008
Mamá África, donde se juntan los océanos.

Paso la tarde del domingo en África. Sirve de puente Miriam Makeba, recientemente fallecida en Nápoles a consecuencia de un infarto, tras cantar en un concierto contra la Camorra, en solidaridad con Roberto Saviano.
La última canción que cantó fue la que le hizo famosa en el mundo entero, Pata pata. Es una canción que desde el título da buen rollo, esa alegría solar africana contenida en una capsula de tres minutos que estalla en los primeros acordes. Escuchen y vean en este video a Mamá Africa cantando el Pata pata, en el año 68 en Brasil. Admiren su voz, la voz de áfrica, y sientan la energía contagiosa de un grupo de grandes músicos (fíjense como toca el guitarrista brasileño). Para mí este es uno de los grandes momentos en la historia de la música, comparable a la mejor cantata de Bach. Y quien piense lo contrario tendrá que enfrentarse a la evidencia de millones de personas que han bailado, cantado, se han enamorado, etc.. al son del Pata pata. Así que nada, bailen, canten, enamórense, y digan adiós a Miriam Makeba:
Aquí pueden sentir el latido, la llamada del África lejana, la hipnosis del Kilimanjaro. Miren como se movía esa mujer, mitad pantera mitad leopardo; mírenle a los ojos y sientan el Black Power:
El miércoles pasado la familia arrojó al mar las cenizas de Miriam Makeba. Fue en Cape Point, Sudáfrica, donde se juntan los océanos Pacífico e Índico.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Fe de erratas. Quien no trabaja no hace el amor, remix.

La historia de un obrero en huelga que llega a su casa y su mujer en vez de tenerle preparada la comida le monta un numerito. El poco dinero que le da él (porque está más días de huelga que trabajando) no le alcanza, así que ella misma decide ponerse en huelga en contra de él, presionando donde más duele: en el amor. Quien no trabaja no hace el amor, le dice ella. Así que él se lanza a la calle a trabajar mientras todo el mundo está en huelga. Un piquete lo sorprende y le pega un puñetazo, lo que obliga al sufrido marido a encaminarse a pie hasta Urgencias. Sí, los tranvías también están en huelga. Al llegar al hospital, el médico también está en huelga. Nuestro hombre se pregunta con impaciencia y escándalo, qué juego es este, cómo va acabar este desmadre. El pobre no sabe que hacer: si no hace huelga los piquetes le pegan, y si la hace, su mujer le niega el amor.
La historia termina con el hombre pidiéndole al patrón que le dé el aumento, que “así vera que en su casa y en la de todos entra el amor”. Hace unos días escribí una entrada hagiográfica de Adriano Celentano que la cerraba entusiasmado con este tema. Decía que era una canción política que planteaba la solución de una huelga en que la patronal cediera y concediera el reclamado aumento de sueldo. Decía también que era una canción más socialdemócrata que revolucionaria, pues no trata de subvertir el orden establecido sino de acomodar la parte más sufrida, que los explotados no estén tan explotados. La revolución es el sueño de los desposeídos y la forma socialdemócrata de evitar levantamientos es darle algo para poseer, aunque sea una hipoteca, o como en este caso, un aumento.
Montalbán me salva de la ignorancia
Contrastando mi perezoso análisis del otro día con el implacable de Manuel Vázquez Montalbán en su Cancionero general del franquismo, había pasado por alto el papel denigrante que se reserva a la mujer, de “cinturón de castidad al servicio de la patronal”; y el papel decisivo y violento que se atribuye a los piquetes en la huelga. Dos tópicos peligrosísimos se me habían colado. Sencillamente, embelesado por la música que distrae el intelecto, no me había enterado de nada.
Como soy de natural vanidoso y me jacto en público de escuchar atentamente las canciones, le he dado muchas vueltas a este despiste. He traducido la letra del italiano y he descubierto que en la versión española que maneja Montalbán el final está cambiado. Ya se sabe que en España, por aquella época, las canciones volcadas de otros idiomas llevaban impresa la marca de la censura. Así, donde debería decir:
¡No sé que hacer! Si no hago huelga me golpean
Si la hago mi mujer dice:
“Quien no trabaja no hace el amor”.
Dame el aumento señor patrón
Así verá que en su casa
Y en la de todos, entra el amor.
Donde debería decir eso, se dijo, en la versión española que utiliza Montalbán:
Si la huelga no es la solución
Su mujer tendrá razón si dice:
Quien no trabaja
No tiene amor
Hay que arreglarlo
Con el patrón.
Pero esta curiosidad, esta pérdida de filo en la traducción-traición, no le quita la razón a Montalbán, el cual, en su impagable prólogo del año 72 al Cancionero general del franquismo, analiza esta canción en los siguientes términos:
“El cinturón de castidad al servicio de lo patronal o el voto de la mujer a las derechas nunca ha tenido mejor traducción expresiva que esta canción de Celentano, Chi non lavora non fa l´amore, que provocó fuertes protestas en el seno del movimiento obrero italiano y que fue ignorantemente digerida por el público español. Vemos como la canción no es sólo un medio de conformación lento y seguro de una sentimentalidad y de un catálogo de verdades emocionales, sino que en ocasiones puede ser un directísimo medio de propaganda bajo la coartada de la banalidad.”
Pues eso, bajo la coartada de la banalidad nos inoculan ideas represivas. Sin que nos demos cuenta.
Ahora sí, enfrentemos el peligro de intoxicación ideológica
Expongámonos a la contaminación, esta vez no con Celentano sino con su mujer Claudia Mori, en un vídeo de 1970, en el Festival de San Remo. Un espectador, antes de que empiece el canto, le grita ¡Claudia sei pavorossa! Y realmente el contoneo que sigue lo atestigua: Claudia se balancea, con los brazos en jarra y moviendo el caderamen, vanagloriándose de su pavorosso poderío, de su seductor chantaje: quien no trabaja no hace el amor:
Mujeres así levantan un país.
(La foto es de Manuel Vázquez Montalbán,en 1943. Con cuatro años y ya tan estudioso).
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domingo, 9 de noviembre de 2008
Yo quiero verte danzar. Battiato versus Napiatto.

Battiato se hizo famoso a finales de los ochenta en España, con discos como "Ecos de danza sufi" o el posterior "Nómadas", en los que cantaba en español los éxitos que había tenido en Italia. Aquí, el verdadero empujón a la fama se lo dieron Martes y trece cuando en su especial navideño “A por uvas” lo imitaron rebautizándole como Franco Napiatto. La canción elegida fue "Yo quiero verte danzar", un tema en el que Battiato hace un repaso del género bailable-trascendental. Él quiere verla danzar como los zíngaros del desierto, como los balineses en días de fiesta, como derviches al son de los cascabeles del kathakali, como búlgaros descalzos sobre brasas ardientes. Las referencias más cercanas a los modelos de baile que propone son de Irlanda del norte, donde los viejos bailan al ritmo de siete octavas, y de la llanura Padana, donde de nuevo son unos ancianos que bailan viejos valses vieneses. La nostalgia de paraísos exóticos y de los tiempos pasados, donde el baile era una celebración cósmica y no un embrutecimiento colectivo. En este video Battiato se retrata en compañía tuareg, cantando iluminado por el fuego, y bailando- no se lo pierdan- en un patio blanco que bien podría ser el patio de una hermandad de derviches giróvagos:
Esta canción no es de mis preferidas, pero resume quién es el personaje de Battiato en el imaginario colectivo: su misticismo, su electrónica discotequera al servicio paradójico de un mundo más primitivo y espiritual, su amor por lo exótico, etc… Es un cóctel difícil de agitar sin que se dispare la espuma del delirio. Al fin y al cabo, la contradicción estriba en que un cantante pop occidental hace las veces de pontífice (del latín, el que traza un puente), entre el público consumidor de radiofórmulas y la filosofía oriental. Para un puente así hace falta ingeniería fina, y a Battiato no siempre le sale, aunque sí las suficientes para ser uno de los grandes, y por méritos propios uno de los más heterodoxos. En esta canción se atreve a decirle al oyente, con profusión de sintetizadores y cajas de ritmo, que quiere verlo danzar en trance, como en un ritual chamánico.
¿Tú qué te has fumao?

Oyentes hay muchos, y seguro que a finales de los ochenta cuando Battiato desembarcó en España con sus "Ecos de danza sufi" y sus bailes inspirados, más de uno, incapaz de distinguir los ecos de las voces, pensaría en los estragos mentales que causa el abuso de psicotrópicos: Y todo gira en torno a la estancia mientras se baila. En este sentido Martes y trece se descuelgan retratando al italiano como un colgadillo feliz, vestido de exhibicionista, y haciéndose acompañar por una gallina bailarina a los coros ululantes. Si lo que promocionaba Battiato es la fusión con el todo, el baile fluido como vía hacia el despertar, Martes y trece nos lo representan mareado y olvidadizo, en una coreografía descoordinada y a ratos propia de muñecos articulados ¡hasta le quitan a los pobres balineses los días de fiesta, y a los derviches el son de los cascabeles del kathakali, y los dejan montados en un tacatá! Disfruten:
La llamada del cañaveral
El baile de los derviches, al que alude la canción y al que Battiato señala en sus ortopédicos pasos, es una meditación esotérica en movimiento para alcanzar la unidad con la totalidad perdida. En palabras de Rumi, el poeta Sufí por excelencia y padre de los derviches giróvagos, el hombre es como el ney, la flauta de caña que ha sido separada del cañaveral que simbólicamente representa la unidad. Así el poema de Rumi, como el sonido del ney, como por extensión la canción de Battiato, es un lamento por la unidad perdida y una invitación a recuperarla. Martes y trece con su divertida parodia exhiben el prejuicio occidental hacia las filosofías orientales, como si estas no fueran más que una diversión para hippies revenidos y tipos mareados. Pero también es verdad que Battiato, siempre tan entregado caricaturescamente a lo exótico (y lo exótico no es más que una manera de prejuzgar al otro), se lo pone en bandeja.

Quizás la pregunta sea si alguien que conoce a Battiato a través de su parodia podría ser capaz de escuchar la llamada del cañaveral y ponerse a bailar en trance, o, por el contrario, no podrá apartar de su imaginación una enorme napia y una gallina robótica. El disfrute, en cualquier caso, puede ser múltiple: amar a Battiato sin dejar de reírse con Martes y trece. Eso es lo que yo hago, y estoy seguro de que eso mismo haría Battiato ante su caricatura: reírse sin dejar de amarse a sí mismo.
martes, 4 de noviembre de 2008
Churumbeles a granel
Mis amigas parecen haberse puesto de acuerdo para parir todas a la vez. Con tal afán procreador han disparado el índice de natalidad que yo, que no estaba acostumbrado a tanto churumbel, ya no recuerdo de quién es la niña de ojos azules o el niño que al nacer pesó cinco kilos. Tendré que esperar a que crezcan. Mientras tanto voy ensayando con Herman Dune:
Y hasta con El último de la fila:
Y hasta con El último de la fila:
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sábado, 1 de noviembre de 2008
Cantando bajo la lluvia 1. Un poema lastimoso, el diluvio, Dios y el arco iris.

Una lluvia de paraguas rotos
Llovía y me puse a escribir versos recordando el guardador de rebaños, de Pessoa. El resultado, inevitablemente cursi, te lo transcribo en prosa para que cante menos:
Llovía y yo recordaba a Fernando Pessoa: Pensar estorba como andar bajo la lluvia cuando el viento arrecia y parece que llueve más. Dejar de pensar. Estaba pensando en ti y en olvidarte. Una lluvia de paraguas rotos y no hay horizonte que no sea la extensión de esta fatiga. Ser poeta no es una ambición mía. Es mi manera de estar solo. No pienses demasiado. No temas. El diluvio universal duró sólo cuarenta días.
Hasta ahí el poema lastimoso que muestro como ejemplo de puente hacia otra cosa. Concretamente de puente hacia el diluvio, y más tarde al arco iris, pues sigue lloviendo y ya te digo, la lluvia me pone sentimental y cursi, y Alberto Caeiro, el guardador de rebaños, me deja bucólico, pastoril y hasta pensando en Dios.
Llega el diluvio
La lluvia tiene arrastre desde tiempo inmemorial. Armado con mi paraguas roto acudo a beber a la fuente primigenia y me encuentro con Dios arrepentido de su creación:
“Voy a exterminar de sobre la haz del suelo al hombre que he creado, -desde el hombre hasta los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo- porque me pesa haberlos hecho.”
La historia del diluvio es una historia apasionante. Dios está enfadadísimo y decide “acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos.” Pero Noé era el hombre más justo y cabal de su tiempo, y Dios le encarga la construcción del arca y la misión de salvar escogidamente a las criaturas: “de todos los animales puros tomarás para ti siete parejas, el macho con su hembra, y de todos los animales que no son puros, una pareja, el macho con su hembra.” En fin, Dios y sus discriminaciones aparte, el caso es que Noé, pese a tener seiscientos años, tuvo la energía suficiente para enfrentar el encargo divino y a los siete días, justo a tiempo, ya estaba en el arca con su familia y con toda la fauna universal.

Cuarenta días y cuarenta noches duró el diluvio hasta que Dios se acuerda de Noé y desata un viento que hace decrecer las aguas: “se cerraron las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia”. Las aguas van descendiendo poco a poco y un atardecer la paloma que Noé había soltado para investigar, vuelve con una ramita de olivo en el pico. Se secaron las aguas y Dios ordena a Noé y los supervivientes “que pululen sobre la tierra y sean fecundos y se multipliquen”. Después de la contención, con el aire limpio (no quiero ni pensar el olor de aquel barco repleto de bestias), llega el desparrame y la copulación repobladora del nuevo orden mundial.
Y el arco iris
Llega también el arco iris como alianza de Dios con las criaturas: “Esta es la señal de la alianza que para las generaciones perpetuas pongo entre yo y vosotros y toda alma viviente que os acompaña: pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra. Cuando yo anuble de nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes, y me acordaré de la alianza que media entre yo y vosotros y toda alma viviente, toda carne, y no habrá más aguas diluviales para exterminar toda carne. Pues en cuanto esté el arco en las nubes, yo lo veré para recordar la alianza perpetua entre Dios y toda alma viviente, toda carne que existe sobre la tierra.”

Y la lluvia ya no es la misma porque Dios ahora es un monarca constitucional.
Según Erich Fromm en este pasaje del génesis el concepto de Dios evoluciona: de jefe tribal y arbitrario a monarca constitucional. Su exégesis en torno al primer pacto de Dios con las criaturas, simbolizado por el arco iris, merece la pena ser leído con atención. Al menos a mí, con la que está cayendo, me tranquiliza; hay tanto loco suelto declarando guerras en nombre de Dios que escuchar a alguien inteligente se agradece:
“Con la sanción del pacto, Dios deja de ser el soberano absoluto. Él y el hombre se convierten en asociados en un tratado. Dios se transforma de “monarca absoluto” en “monarca constitucional”. Está sujeto, como está sujeto el hombre, a las condiciones de la constitución. Dios ha perdido su libertad de ser arbitrario, y el hombre ha ganado la libertad de ser capaz de desafiar a Dios en nombre de las mismas promesas de Dios, de los principios establecidos en el pacto. En él hay solamente una estipulación, pero esta es fundamental: Dios se obliga a respetar absolutamente toda vida, la vida del hombre y de todas las criaturas vivientes. El derecho a vivir de todas las criaturas vivientes queda establecido en la primera ley, que ni siquiera Dios puede cambiar.”
Así que bueno, si Dios cumple su palabra, diluvio hubo uno y no más. Y ya podemos salir a la calle, amparados por el arco iris, a bailar y cantar bajo la lluvia, sin miedo a la autoridad ni a la inundación:
Y aquí lo dejo, ya está bien de tanta deriva y tanta dérive.
Cantando bajo la lluvia 2. Pablo Guerrero quiere más
Hace unos años, en una tarde lluviosa y cursi como esta, lo que te decía en la entrada anterior te lo habría dicho cantando y sin bailar; con una canción de Pablo Guerrero. Antes de ser un tipo alambicado, por no decir retorcido, yo era un joven pionero anarquista; pero ha llovido mucho desde entonces, y ya no creo ni en la revolución ni en esa manía de reeditar al ser humano, de salvarlo de la corrupción, a la que aspiran los amantes del diluvio y las soluciones extremas.
Hay quien pide que llueva a cántaros. Y quien se enamora bajo la lluvia.
Pese a ser más partidario de los días soleados, de la siesta y del escepticismo, el video de A cántaros me enternece; hasta casi me parece estar viendo a mis padres entre el público. Se trata de un concierto del 77 pero la canción es de un disco del año 72, lo cual la convierte en antifranquista (contra el jefe arbitrario, y antediluviano, que no respeta la vida y la libertad de las criaturas), aunque sin descuidar los aires hippies campestres y anticonsumistas que flotaban en el ambiente internacional. Fíjate en Pablo Guerrero, no sé si pastorcillo o cabrero, pero en cualquier caso guardador de rebaños también. Mi momento preferido, como no podía ser de otra manera en esta tarde tan cursi, es un gesto de amor. Fíjate bien, llega en el minuto tres y dura cuatro segundos: entre el público, ella le busca a él con la voz para corear juntos que tiene que llover a cantaros. Me gusta porque él es más fan de Pablo Guerrero que ella, ella lo mira a él, pero él mira el escenario; hasta que ella, con un coro al alimón, consigue que él la mire dos segundos.
Y con esta canción despido este delirio lluvioso; perdona la inundación y las goteras.
Hay quien pide que llueva a cántaros. Y quien se enamora bajo la lluvia.
Pese a ser más partidario de los días soleados, de la siesta y del escepticismo, el video de A cántaros me enternece; hasta casi me parece estar viendo a mis padres entre el público. Se trata de un concierto del 77 pero la canción es de un disco del año 72, lo cual la convierte en antifranquista (contra el jefe arbitrario, y antediluviano, que no respeta la vida y la libertad de las criaturas), aunque sin descuidar los aires hippies campestres y anticonsumistas que flotaban en el ambiente internacional. Fíjate en Pablo Guerrero, no sé si pastorcillo o cabrero, pero en cualquier caso guardador de rebaños también. Mi momento preferido, como no podía ser de otra manera en esta tarde tan cursi, es un gesto de amor. Fíjate bien, llega en el minuto tres y dura cuatro segundos: entre el público, ella le busca a él con la voz para corear juntos que tiene que llover a cantaros. Me gusta porque él es más fan de Pablo Guerrero que ella, ella lo mira a él, pero él mira el escenario; hasta que ella, con un coro al alimón, consigue que él la mire dos segundos.
Y con esta canción despido este delirio lluvioso; perdona la inundación y las goteras.
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martes, 21 de octubre de 2008
Nostalgia del porvenir : del verano azzurro a la huelga general. Un paseo con Adriano Celentano.
Hay gente que hace el mundo más feliz, por ejemplo, Adriano Celentano o Paolo Conte. Cuando los dos se juntan la felicidad se multiplica y eso explica, en parte, que en el imaginario colectivo una canción italiana sea sinónimo de buen rollo. Por ejemplo:
Azurro, letra y música de Paolo Conte. Cuando Celentano grabó esta canción, Paolo llevó a su casa una copia de la maqueta: “Era tarde y mi madre aún estaba despierta. Nos fuimos los dos a la cocina y puse en marcha el magnetófono… Mi madre se echó a llorar. Aún me pregunto si eran lágrimas por el pasado o por el futuro.” El pasado y el futuro se refieren seguramente al personal de Conte, cuya madre llora por su triunfo, un éxito que supone una ruptura entre lo que fue y lo que será la vida de su hijo. Sin embargo, desde que lo leí en Paolo Conte, la reconstrucción del mogambo y otras canciones (Lumen), he pensado en esa reacción de la madre como definitoria de la impresión que deja la música en un oyente emocionado. Simon Frith, el sociólogo del rock decía a cuenta de los Beatles que, incluso al escuchar por primera vez uno de sus temas, “había una sensación de recuerdos por venir”. En este mismo sentido Santiago Auserón tituló una de las últimas compilaciones de Radio Futura como Memoria del porvenir. Es una idea repetida, el que la música establece otro tiempo diferente, con pautas rítmicas que físicamente influyen en el latido del corazón, con melodías que evocan emociones concretas, donde es posible llorar por la amada perdida sin dejar de soñar con la camarera que nos sirve. Y lo mejor, que no hay necesidad de que haya amor perdido, ni camarera a la vista: la música las convoca por nosotros. Así que lágrimas por el pasado o por el futuro, una nostalgia del porvenir.
La lolita pirulera y el papito calzonazos
Una experiencia intensa la de la música; como el amor de La pareja más bella del mundo, que fue la primera canción que compuso Paolo Conte para Celentano, que puso la letra. La coppia più bella del mondo, llegó a las listas de éxito en el 67. Fíjense en la interpretación cómica de Celentano que canta en esta ocasión, en lugar de con su mujer -Claudia Mori, para la que fue escrita-, con la cantante Mina:
¿Ven ahora a lo que me refería cuando decía esa cursilada de que Adriano Celentano es una de esas personas que hacen más feliz el mundo? Y la estrategia bufonesca con la que procede no renuncia a la inteligencia, de hecho, al fingirse un tullido mientras entona “somos la pareja más bella del mundo y lo sentimos por los demás que están tristes y son tristes porque no saben qué cosa es el amor”, le da la vuelta a la canción y la universaliza: por feo que sea nuestro amante, si se aliña con amor, resulta el más guapo del mundo. Una vuelta de tuerca que ridiculiza el mensaje de la canción, ese amor tan convencional en el que él la trata como una niña y ella le tiene dominado por sus maneras de Lolita. ¿Quién no ha sufrido (y disfrutado) de una novia que en los momentos de acaramelamiento (o de chantaje) pone voz de niña traviesa? Estrategia de seducción, le llaman, ¡armas de mujer! Algunas tropicales, si te descuidas, hasta te dicen papito, que si ya antes daba repelús, desde el autobautismo de Miguel Bose da directamente calambre. Ella te dice papito y tú le dices mi niña, mi pequeña, mi baby: el círculo se cierra, la media naranja y la naranja entera.
Celentano al interpretar como un bufón tullido, nos está demostrando que el amor es cuento. De ahí que su interpretación sea a la par que divertida reveladora. Si no se tomara a broma y nos cantase la canción sin ironía, con la pose a la que acostumbran los cantantes melódicos, el mensaje que nos trasmitiría Celentano sería el de la pareja más bella del mundo, sin sombra que lo cuestione, de forma que estaría promocionando un tipo de relación que no es otro que el de la lolita pirulera y el papito calzonazos. Ustedes dirán, como siempre que trato de explicar canciones, que exagero. Tal vez tengan razón.
Quien no trabaja no hace el amor
Estábamos con lo inteligente y divertido que es Celentano y cómo hace que el mundo sea más feliz sin hacer que sea más idiota. Dejemos a Paolo Conte para otra entrada y escuchemos otra canción, un auténtico hit, perfectamente silbable y con la torsión y el ingenio capaz de hacer saltar todas las resistencias aunque se trate, ni más ni menos, que de una canción política en la que una mujer le dice a su marido que abandone la huelga, que ya no tiene dinero para comprar comida; se lo dice además con las piernas cerradas: chi non labora no fa l´amore. El país entero está en huelga y ella acaba por desviar la culpa de su marido al mismísimo patrón, al que le acaba pidiendo que suba los sueldos “ y ya verá como el amor vuelve a entrar en su casa, y en la de todos”. Esta canción triunfó en el festival de San Remo de 1970, interpretada por Claudia Mori y, si la red no me engaña, también por Celentano. Vean que estilazo al cante, al baile y a la dirección del coro:
Una canción más socialdemócrata que revolucionaria, pero política al fin, y divertida. En las antípodas por ejemplo de la totalitaria Europe´s living a celebration, de la que ya hablamos aquí por extenso. Pues eso era todo por hoy. Espero les inspire el maestro Celentano tanta felicidad como a mí, y si además les da fuerza, aprovéchenla, irrumpan en el despacho del patrón y pídanle un aumento de sueldo en nombre del amor; si no saben cómo hacerlo, háganlo como el maestro, háganlo cantando.
Azurro, letra y música de Paolo Conte. Cuando Celentano grabó esta canción, Paolo llevó a su casa una copia de la maqueta: “Era tarde y mi madre aún estaba despierta. Nos fuimos los dos a la cocina y puse en marcha el magnetófono… Mi madre se echó a llorar. Aún me pregunto si eran lágrimas por el pasado o por el futuro.” El pasado y el futuro se refieren seguramente al personal de Conte, cuya madre llora por su triunfo, un éxito que supone una ruptura entre lo que fue y lo que será la vida de su hijo. Sin embargo, desde que lo leí en Paolo Conte, la reconstrucción del mogambo y otras canciones (Lumen), he pensado en esa reacción de la madre como definitoria de la impresión que deja la música en un oyente emocionado. Simon Frith, el sociólogo del rock decía a cuenta de los Beatles que, incluso al escuchar por primera vez uno de sus temas, “había una sensación de recuerdos por venir”. En este mismo sentido Santiago Auserón tituló una de las últimas compilaciones de Radio Futura como Memoria del porvenir. Es una idea repetida, el que la música establece otro tiempo diferente, con pautas rítmicas que físicamente influyen en el latido del corazón, con melodías que evocan emociones concretas, donde es posible llorar por la amada perdida sin dejar de soñar con la camarera que nos sirve. Y lo mejor, que no hay necesidad de que haya amor perdido, ni camarera a la vista: la música las convoca por nosotros. Así que lágrimas por el pasado o por el futuro, una nostalgia del porvenir.
La lolita pirulera y el papito calzonazos
Una experiencia intensa la de la música; como el amor de La pareja más bella del mundo, que fue la primera canción que compuso Paolo Conte para Celentano, que puso la letra. La coppia più bella del mondo, llegó a las listas de éxito en el 67. Fíjense en la interpretación cómica de Celentano que canta en esta ocasión, en lugar de con su mujer -Claudia Mori, para la que fue escrita-, con la cantante Mina:
¿Ven ahora a lo que me refería cuando decía esa cursilada de que Adriano Celentano es una de esas personas que hacen más feliz el mundo? Y la estrategia bufonesca con la que procede no renuncia a la inteligencia, de hecho, al fingirse un tullido mientras entona “somos la pareja más bella del mundo y lo sentimos por los demás que están tristes y son tristes porque no saben qué cosa es el amor”, le da la vuelta a la canción y la universaliza: por feo que sea nuestro amante, si se aliña con amor, resulta el más guapo del mundo. Una vuelta de tuerca que ridiculiza el mensaje de la canción, ese amor tan convencional en el que él la trata como una niña y ella le tiene dominado por sus maneras de Lolita. ¿Quién no ha sufrido (y disfrutado) de una novia que en los momentos de acaramelamiento (o de chantaje) pone voz de niña traviesa? Estrategia de seducción, le llaman, ¡armas de mujer! Algunas tropicales, si te descuidas, hasta te dicen papito, que si ya antes daba repelús, desde el autobautismo de Miguel Bose da directamente calambre. Ella te dice papito y tú le dices mi niña, mi pequeña, mi baby: el círculo se cierra, la media naranja y la naranja entera.
Celentano al interpretar como un bufón tullido, nos está demostrando que el amor es cuento. De ahí que su interpretación sea a la par que divertida reveladora. Si no se tomara a broma y nos cantase la canción sin ironía, con la pose a la que acostumbran los cantantes melódicos, el mensaje que nos trasmitiría Celentano sería el de la pareja más bella del mundo, sin sombra que lo cuestione, de forma que estaría promocionando un tipo de relación que no es otro que el de la lolita pirulera y el papito calzonazos. Ustedes dirán, como siempre que trato de explicar canciones, que exagero. Tal vez tengan razón.
Quien no trabaja no hace el amor
Estábamos con lo inteligente y divertido que es Celentano y cómo hace que el mundo sea más feliz sin hacer que sea más idiota. Dejemos a Paolo Conte para otra entrada y escuchemos otra canción, un auténtico hit, perfectamente silbable y con la torsión y el ingenio capaz de hacer saltar todas las resistencias aunque se trate, ni más ni menos, que de una canción política en la que una mujer le dice a su marido que abandone la huelga, que ya no tiene dinero para comprar comida; se lo dice además con las piernas cerradas: chi non labora no fa l´amore. El país entero está en huelga y ella acaba por desviar la culpa de su marido al mismísimo patrón, al que le acaba pidiendo que suba los sueldos “ y ya verá como el amor vuelve a entrar en su casa, y en la de todos”. Esta canción triunfó en el festival de San Remo de 1970, interpretada por Claudia Mori y, si la red no me engaña, también por Celentano. Vean que estilazo al cante, al baile y a la dirección del coro:
Una canción más socialdemócrata que revolucionaria, pero política al fin, y divertida. En las antípodas por ejemplo de la totalitaria Europe´s living a celebration, de la que ya hablamos aquí por extenso. Pues eso era todo por hoy. Espero les inspire el maestro Celentano tanta felicidad como a mí, y si además les da fuerza, aprovéchenla, irrumpan en el despacho del patrón y pídanle un aumento de sueldo en nombre del amor; si no saben cómo hacerlo, háganlo como el maestro, háganlo cantando.
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miércoles, 15 de octubre de 2008
Me enamoré de una indie Capítulo 2. You´re innocent when you dream.
Un día ella me preguntó como combatía el insomnio -sus preguntas eran siempre de este tipo-, y yo le contesté que el insomnio se combate durmiendo. Como se quedó callada me di cuenta de que quería decir algo -ella era tan misteriosa-, así que le devolví la pregunta. Con su habitual tono displicente me contestó que ella conciliaba el sueño pensando en Tom Waits.
Cuando vivía en Madrid, antes de conocerla, entraba en el sueño pensando que el aire era agua. Me ponía bocabajo, cerraba los ojos, y en un par de brazadas atravesaba las paredes como si de una ilusión holográfica se tratase. No sé por qué aquella sensación de liviandad acuática me calmaba y me permitía dormirme con rapidez. Entonces vivía en Madrid, en un cuarto piso sin ascensor.
Ahora vivo en un garaje y, en lugar de buceando, entro en el sueño volando. Me pongo bocabajo, cierro los ojos, y pienso que soy un gran pájaro suspendido en el aire: con las alas abiertas, mecido por la brisa, el sueño viene a mí como una nube luminosa.
Hace seis meses que no voy a Madrid, hace seis meses que no sé nada de ella. Siempre que escucho a Tom Waits la imagino durmiendo a mi lado. No paro de escuchar la canción You´re innocent when you dream.
Cuando vivía en Madrid, antes de conocerla, entraba en el sueño pensando que el aire era agua. Me ponía bocabajo, cerraba los ojos, y en un par de brazadas atravesaba las paredes como si de una ilusión holográfica se tratase. No sé por qué aquella sensación de liviandad acuática me calmaba y me permitía dormirme con rapidez. Entonces vivía en Madrid, en un cuarto piso sin ascensor.
Ahora vivo en un garaje y, en lugar de buceando, entro en el sueño volando. Me pongo bocabajo, cierro los ojos, y pienso que soy un gran pájaro suspendido en el aire: con las alas abiertas, mecido por la brisa, el sueño viene a mí como una nube luminosa.
Hace seis meses que no voy a Madrid, hace seis meses que no sé nada de ella. Siempre que escucho a Tom Waits la imagino durmiendo a mi lado. No paro de escuchar la canción You´re innocent when you dream.
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jueves, 25 de septiembre de 2008
En el puente ondea la bandera blanca
Leyendo la noticia del nuevo asesinato de ETA, volví a recordar a Battiato. Concretamente la estrofa que dice: es tan difícil seguir quieto, indiferente, mientras todo entorno hace ruido./ En esta época de locos nos faltaban los idiotas del horror./ He oído los disparos en una calle del centro,/cuántas estúpidas gallinas se pelean para nada.
Así que días más tarde busco el video en Youtube, y me encuentro con él y los años ochenta. La estrofa en cuestión está ilustrada con una portada del News Letter: en titulares la muerte de una víctima del IRA en brazos de su mujer.
Así que días más tarde busco el video en Youtube, y me encuentro con él y los años ochenta. La estrofa en cuestión está ilustrada con una portada del News Letter: en titulares la muerte de una víctima del IRA en brazos de su mujer.
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lunes, 22 de septiembre de 2008
Cambalachemás allá del siglo XX
Yo la conocí en la voz de Serrat, una versión que venía en el doble disco en directo que mis padres tenían en casa. Supongo que ese sería el primer tango que escuché. En mi casa había también discos de Jorge Cafrune y de José Larralde, pero eso más que tangos eran milongas camperas, coplas de payadores perseguidos y cantos de denuncia. Sólo una vez estuve en Buenos Aires y el taxista que me recogió en el aeropuerto iba escuchando una casete de Larralde; decía que ese sí que cantaba las verdades, las cosas que pasan en este jodido mundo.
Los tangos eran más de mis abuelos que de mis padres, más de los años treinta que de los sesenta. Al parecer mi abuelo lo bailaba muy bien, y así conoció, durante la guerra, a mi abuela. Supongo que puedo decir -estas cosas cursis de rimar el origen a conveniencia-, que el que yo esté en este mundo es en parte gracias al tango, a esa “mitología de puñales”, como escribió Borges, a esa “canción de gesta [que] se ha perdido/ en sórdidas noticias policiales”. Más que esas definiciones del poeta, sin embargo, a mí me gusta la que dio Enrique Santos Discépolo: "el tango es un pensamiento triste que se baila". Me gusta pensar, suena bien, que mis abuelos se conocieron bailando pensamientos tristes. Discépolo también decía que "la tristeza es el corazón que piensa".
El tango Cambalache fue compuesto en el año 34 por Discépolo para la película “El alma del bandoneón”, protagonizada por Libertad Lamarque, cantante que llegaría a ser la novia de América, y que en aquellos años treinta era famosa en Argentina por lo que se llamó “ópera tanguera”, una suerte de híbrido entre el recitado y el tango. Quizás algunos recuerden de ella “Así era mi madre”, película que protagonizó en el 61 junto al sin par Joselito. Pero no nos desviemos del tema que nos ocupa, aquí la tienen con su Cambalache:
En el año 1935, se pudo escuchar por toda España este tema en boca de Ana Luciano, más conocida por Tania, española que emigró siete años antes a Buenos Aires donde conoció a Discépolo, al que acompañaría hasta su prematura muerte en 1951. De ella dice Antonio Pau, en su imprescindible “Música y poesía del tango”, que tenía “una alegría desbordante que trituraba la adversidad” y que “consiguió dar unos años de serenidad a la vida de Enrique Santos Discépolo. A ella le debemos el ambiente de paz que hizo posible algunos de los mejores tangos del siglo”. Bravo por Tania, bravo por las mujeres alegres que nos libran de las tormentas.
En su viaje por España, a los cinco días de llegar, conocieron a García Lorca, el cual les organizó un viaje a Toledo, ciudad en la que había nacido Tania. Por orden del señor alcalde ese día sonaron en la plaza de Zocodover el himno español y el argentino. El tango que más le gustaba a Lorca era "Esta noche me emborracho", tema con el que Discépolo se hizo famoso en el año 28 y que ya interpretaba Tania antes de conocerse. De hecho se conocieron porque a Discépolo le hablaron de una cupletista española que lo cantaba muy bien, y así que se fue a escucharla. Pues bien, estuvieron rodando por toda España su amor y sus tangos, y de aquí se fueron a Tánger y a Tetuán con la intención de regresar en el verano del 36. La guerra lo impidió, aunque sus tangos seguirían sonando por España, en plazas de pueblo y casinos como aquel en los que se conocieron mis abuelos.
Mi tango preferido es Cambalache, y no sólo porque fue el primero que escuché, sino porque me parece que es una canción que mantiene su actualidad y está escrita con una inteligencia que no admite réplica. Es algo más que una canción protesta -como las de José Larralde que le gustaba al taxista porteño-, es un alegato moral, existencialista, el pasmo ante un mundo en el que todo vale y en el que a nadie importa si naciste honrao. Un resumen de lo que ha sido el siglo XX y de lo que el XXI continúa siendo sin visos de mejorar. Hay quien lo ha citado como adelantada denuncia del posmodernismo, en cuanto a que señala 50 años antes la ruptura de jerarquías y valores que impera en el mundo cultural y político desde hace 30. Es la canción idónea, vaya, para echarle en cara a la legión de cínicos que nos rodea; si la vida fuera un musical, yo estaría todo el día cantándola.
Discépolo murió en el 51 y Tania le sobrevivió casi medio siglo cantando sus composiciones. En los sesenta, años en los que el tango atravesaba horas bajas –y mis padres se conocieron-, Tania se retiró a un pequeño local alquilado al que le puso el nombre de Cambalache. Durante la dictadura militar argentina supongo que se enteraría de que las autoridades competentes recomendaron la no difusión de aquel tango por la radio y la televisión.
La versión que les traigo es la del uruguayo Julio Sosa, el varón del tango, un cantante que devolvió al género el origen malevo y el desgarro provocador, salvándolo del estilo almibarado y melodramático de los imitadores de Gardel. Es una gran versión, espero que la disfruten tanto como yo:
Los tangos eran más de mis abuelos que de mis padres, más de los años treinta que de los sesenta. Al parecer mi abuelo lo bailaba muy bien, y así conoció, durante la guerra, a mi abuela. Supongo que puedo decir -estas cosas cursis de rimar el origen a conveniencia-, que el que yo esté en este mundo es en parte gracias al tango, a esa “mitología de puñales”, como escribió Borges, a esa “canción de gesta [que] se ha perdido/ en sórdidas noticias policiales”. Más que esas definiciones del poeta, sin embargo, a mí me gusta la que dio Enrique Santos Discépolo: "el tango es un pensamiento triste que se baila". Me gusta pensar, suena bien, que mis abuelos se conocieron bailando pensamientos tristes. Discépolo también decía que "la tristeza es el corazón que piensa".
El tango Cambalache fue compuesto en el año 34 por Discépolo para la película “El alma del bandoneón”, protagonizada por Libertad Lamarque, cantante que llegaría a ser la novia de América, y que en aquellos años treinta era famosa en Argentina por lo que se llamó “ópera tanguera”, una suerte de híbrido entre el recitado y el tango. Quizás algunos recuerden de ella “Así era mi madre”, película que protagonizó en el 61 junto al sin par Joselito. Pero no nos desviemos del tema que nos ocupa, aquí la tienen con su Cambalache:
En el año 1935, se pudo escuchar por toda España este tema en boca de Ana Luciano, más conocida por Tania, española que emigró siete años antes a Buenos Aires donde conoció a Discépolo, al que acompañaría hasta su prematura muerte en 1951. De ella dice Antonio Pau, en su imprescindible “Música y poesía del tango”, que tenía “una alegría desbordante que trituraba la adversidad” y que “consiguió dar unos años de serenidad a la vida de Enrique Santos Discépolo. A ella le debemos el ambiente de paz que hizo posible algunos de los mejores tangos del siglo”. Bravo por Tania, bravo por las mujeres alegres que nos libran de las tormentas.
En su viaje por España, a los cinco días de llegar, conocieron a García Lorca, el cual les organizó un viaje a Toledo, ciudad en la que había nacido Tania. Por orden del señor alcalde ese día sonaron en la plaza de Zocodover el himno español y el argentino. El tango que más le gustaba a Lorca era "Esta noche me emborracho", tema con el que Discépolo se hizo famoso en el año 28 y que ya interpretaba Tania antes de conocerse. De hecho se conocieron porque a Discépolo le hablaron de una cupletista española que lo cantaba muy bien, y así que se fue a escucharla. Pues bien, estuvieron rodando por toda España su amor y sus tangos, y de aquí se fueron a Tánger y a Tetuán con la intención de regresar en el verano del 36. La guerra lo impidió, aunque sus tangos seguirían sonando por España, en plazas de pueblo y casinos como aquel en los que se conocieron mis abuelos.
Mi tango preferido es Cambalache, y no sólo porque fue el primero que escuché, sino porque me parece que es una canción que mantiene su actualidad y está escrita con una inteligencia que no admite réplica. Es algo más que una canción protesta -como las de José Larralde que le gustaba al taxista porteño-, es un alegato moral, existencialista, el pasmo ante un mundo en el que todo vale y en el que a nadie importa si naciste honrao. Un resumen de lo que ha sido el siglo XX y de lo que el XXI continúa siendo sin visos de mejorar. Hay quien lo ha citado como adelantada denuncia del posmodernismo, en cuanto a que señala 50 años antes la ruptura de jerarquías y valores que impera en el mundo cultural y político desde hace 30. Es la canción idónea, vaya, para echarle en cara a la legión de cínicos que nos rodea; si la vida fuera un musical, yo estaría todo el día cantándola.
Discépolo murió en el 51 y Tania le sobrevivió casi medio siglo cantando sus composiciones. En los sesenta, años en los que el tango atravesaba horas bajas –y mis padres se conocieron-, Tania se retiró a un pequeño local alquilado al que le puso el nombre de Cambalache. Durante la dictadura militar argentina supongo que se enteraría de que las autoridades competentes recomendaron la no difusión de aquel tango por la radio y la televisión.
La versión que les traigo es la del uruguayo Julio Sosa, el varón del tango, un cantante que devolvió al género el origen malevo y el desgarro provocador, salvándolo del estilo almibarado y melodramático de los imitadores de Gardel. Es una gran versión, espero que la disfruten tanto como yo:
viernes, 12 de septiembre de 2008
Man in Black o la tentación de creer en dios escuchando a Johnny Cash

Hoy, 12 de septiembre, hace cinco años que murió en Nashville El Hombre de Negro. No se lo creerán pero escuchando la voz de Johnny Cash les confieso que me entran ganas de creer en dios.
En su autobiografía, publicada en 1975, cuenta que la canción que lo convertiría en el Hombre de Negro la compuso para uno de sus últimos programas de la cadena ABC, concretamente para el Especial del Campus, donde una audiencia de estudiantes de la Universidad de Vanderbilt tuvo el privilegio de escucharla por primera vez. “Siempre que los periodistas me arrinconaban, me preguntaban lo que opinaba sobre asuntos sociales, problemas y prejuicios. Todas aquellas preguntas de los reporteros estaban archivadas en el trastero de mi mente para quedar respondidas en aquella nueva canción". Este es el video del estreno de Man in Black donde realmente Johnny está en estado de gracia:
Y para los que no sepamos bien inglés, esta es su letra:
Bueno, te preguntas por qué siempre visto de negro,
por qué nunca ves colores brillantes a mi espalda,
y por qué mi apariencia parece tener un tono sombrío,
Bien, hay un motivo para las cosas que llevo puestas.
Ah, visto de negro por los pobres y los abatidos.
Que viven en la parte hambrienta y sin esperanza de la ciudad,
Visto de negro por los presos que hace tiempo que pagaron por su crimen,
Pero que siguen encerrados porque son víctimas de los tiempos.
Visto de negro por aquellos que nunca han leído
O escuchado las palabras que pronunció Jesús,
Sobre el camino hacia la felicidad a través del amor y de la caridad,
Vamos, pensarás que Él nos está hablando directamente, a ti y a mí,
Ah, lo estamos haciendo asombrosamente bien, supongo,
En nuestra vorágine de coches relucientes y ropas de lujo,
Pero sólo para que nos acordemos de aquellos que quedaron atrás,
A partir de ahora voy a ser un Hombre de Negro.
Visto así por los enfermos y por los ancianos solitarios,
Por los temerarios a los que un mal viaje dejó por el camino,
Visto de negro de luto por las vidas que pudieron haber sido,
Cada semana perdemos a cien jóvenes brillantes.
Ah, lo llevo por los miles que han muerto,
Creyendo que el Señor estaba de su parte,
Y lo llevo por esos otros cientos de miles que han muerto,
Creyendo que todos estábamos de su parte.
De acuerdo, hay cosas que nunca estarán bien, lo sé,
Y las cosas necesitan cambiar donde quiera que vayas,
Pero hasta que no empecemos a movernos para hacer que unas cuantas cosas vayan mejor
Nunca me verás llevando un traje blanco.
Ah, me encantaría vestir un arco iris todos los días,
Y decirle al mundo que está todo bien,
Pero intentaré llevar un poco de oscuridad a mis espaldas,
Hasta que las cosas mejoren, soy el Hombre de Negro.
El Hombre de Negro se despidió de esté mundo con American Recording, cuatro discos y un quinto póstumo, producidos por Rick Rubin, en los que interpretaba canciones de U2, Beck, Nine Inch Nails, The Beatles, Depeche Mode, etc... Escuchemos, por ejemplo, su aplastante versión de Personal Jesus, en un video que algún fan anónimo se ha encargado de montar:
Y por no apartarnos de la piadosa senda emprendida en este homenaje, digámosle adiós con God´s gonna cut you down, mi canción preferida de su disco póstumo. Nos acompañan en el adios Iggy Pop, Kanye West, Chris Martin, Kris Kristopherson, Patty Smith, Terrence Howard, Flea, Adam Levine, Chris Rock, Justin Timberlake, Kate Moss, Sheryl Crow, Dennis Hopper, Woody Harrelson, Amy Lee, Scott Weiland, Dixie Chicks, Mike Jones, Bono, Anthony Kiedis, Travis Barker, Lisa Marie Pressley, Kid Rock, Jay-Z, Keith Richards, Corine Bailey Rae, Johnny Depp, Owen Wilson y algunos más.
En fin, bastará decir que no creo en dios pero creo en Johnny Cash.
*La autobiografía Man in Black está publicada por Acuarela libros.
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lunes, 8 de septiembre de 2008
Europe is living a celebration

"Vais a acabar de Europe´s living a celebration hasta las orejas"
Rosa, un día antes de cantar en Eurovisión.
El 25 de mayo del 2002, con 14.380.000 espectadores, las votaciones del Festival de Eurovisión se convirtieron en el momento más visto de la televisión en España. Hagan memoria: Celebration, celebration... Rosa de España, voz principal; Bisbal, Bustamante, Chenoa, a los coros. Operación Triunfo primera temporada. La canción elegida: Europe´s living a celebration. Hubo revuelo y escrúpulos estéticos, pero nadie pareció fijarse en su discurso totalitario. El tópico de la traición de la música -que anonada los sentidos e impide la comprensión de la letra-, pareció cumplirse; hasta el punto de hacer pasar desapercibido el tufillo fascistoide del himno que nos representó en el concurso de todas las televisiones públicas europeas.
El carácter institucional del evento eurovisivo, el que en la elección del tema y de la representante participara la audiencia –mediante voto telefónico y de pago-, y, sobretodo, el fenómeno masivo que supuso, confieren un valor extraordinario a esa “inocente” canción. Veamos qué idea de Europa promociona, qué celebra con tanto bombo y tanto platillo.
Pero antes de pasar al análisis de la canción, hablemos de su intérprete, Rosa López, y del valor metafórico que alcanza su transformación. Rosa López, destinada a despachar pollos asados tras un mostrador de Armilla (Granada), con serios problemas de vocalización, gorda y con gafas, se convertirá en la protagonista y ganadora de Operación Triunfo. Rosa, que parece que se ha colado accidentalmente en el programa, será la que experimente la gran transformación mítica, como una cenicienta informe que asciende del encierro doméstico al reino de los cielos. En el camino tendrá que soportar un duro régimen alimenticio, un cambio de gafas, de melena y hasta de dentadura. Una metamorfosis espectacular que la audiencia premiará, semana tras semana, haciendo de ella la eterna favorita.
De esta forma Rosa López acabará por representarnos en Eurovisión, encarnado simbólicamente esa otra transformación, la de España: un país cazurro y atrasado que en tiempo record ha experimentado la modernidad y un desarrollo económico sin precedentes, haciéndose hueco en una Europa que hasta hace poco terminaba en los Pirineos. Rosa, encarnación de la nueva España europeista, Rosa de España.
Además de la intérprete hacía falta, claro, una canción que sintonizara con el sentir popular, una canción con la que el público se identificara. Para estas urgencias, la productora, contaba con compositores de la talla de los hermanos Toni y Xasqui Ten, uno de los pilares ¿creativos? de la discográfica Vale Music. En una entrevista del 2004, ante la inquisitiva pregunta de qué música se está obligado a hacer hoy en día, los hermanos exponen por turnos el amor mercenario que les une a su trabajo:
Toni Ten– Nosotros sabemos que la música que hacemos no la compraríamos en una tienda, personalmente construiría otro tipo de música. Pero lo que es innegable es que hay una demanda, la gente consume un tipo de música determinado y nosotros estamos para dar cobertura.
Xaqui Ten– Realizamos mucha música para el verano que son canciones con fecha de caducidad. En el pasado una canción podía mantenerse número uno del hit parade durante meses, pero eso ahora es imposible. Son canciones con fecha de caducidad. Por poner un símil hacemos música fast food .
Hamburguesas sonoras para todos. Lo que nos interesa aquí, en el análisis de esta canción, es la actitud de componer pensando en el gusto masivo. Construyamos un hit europeísta, debieron de pensar al alimón los hermanos Ten, un hit que mezcle la peripecia personal del ganador de OT con nuestra Europa, un hit fast food que le guste a toda España. Se pusieron manos a la obra y les salió, supongo que sin darse cuenta, un himno totalitario. Un himno que fue refrendado por la audiencia resultando elegido para representar a España. Música hooligan y versos definitivos:
Celebration, celebration…
Estoy feliz de encontrarme hoy aquí
Y no me preguntes más por qué
Ya corre en mis venas la emoción
Y nace en mí una ilusión
Empieza algo nuevo en mi interior
Que me lleva a ti
Un camino por hacer
sin nada que esconder
Rosa y España están contentas de estar en Europa. Una felicidad puramente emocional, sin complejos ni desvelos intelectuales, ante la que sobran las preguntas y las razones: y no me preguntes más por qué. La unión europea es algo visceral, que nace en el interior de sus miembros y miembras, como un destino irremediable. Un camino por hacer sin nada que esconder: como si la construcción europea no tuviera nada que ocultar y fuera fruto de la fraternidad. Yo no sé ustedes, pero a mí que alguien me diga que no tiene nada que esconder me hace sospechar, y aún más si no me deja preguntarle. En mayo de 2002 ya llevábamos cinco meses con el Euro, y habría sido oportuno preguntar por el encarecimiento de la vida que el cambio de moneda había supuesto. A las canciones, como a cualquier obra de ficción, hay que hacerle preguntas. A lo mejor nuestra representante en Eurovisión, con su natural gracejo, nos habría respondido, -como respondió cinco años más tarde el ministro Solbes- que la subida de precios era porque los españoles no sabíamos lo que vale un euro, y nos dejábamos el sueldo en propinas. Los españoles, ya se sabe, siempre celebration, de mostrador en mostrador. Pero no perdamos el hilo que llega el primer estribillo:
Europe´s living a celebration
Todos juntos a cantar
Europe´s living a celebration
Nuestro sueño una realidad
Con tanto confeti, los hermanos Ten, no repararon en que la frase que da título a la canción y constituye el estribillo, es decir la parte de la canción más repetida y coreable, está mal construida; que en inglés el verbo vivir no se aplica a celebraciones. ¿A quién le importa? La máquina está en marcha y hacer el ridículo forma parte de la fiesta y del espectáculo. De hecho, el personaje de Rosa se hizo fuerte en Operación Triunfo gracias a -y no a pesar de- su ignorancia. De esto ya escribiré algo en el siguiente post, quedémonos ahora en el mensaje del estribillo, en esa celebración de un sueño hecho realidad, que presenta a Europa, como una utopía cumplida en la que todos cantamos juntos.
Atentos que ahora, como tantas veces en la Historia, después del sueño hecho realidad, llega la pesadilla totalitaria:
No se oigan jamás las voces que no
Nos dejen dar el paso final
Si existe en nosotros la pasión
Y brilla una luz en tu interior
Ahora el tiempo nos cambió
Y será para siempre
No dudes por favor
Lo dice el corazón
Verso a verso, golpe a golpe, los iluminados soñadores avanzan aplastando la discrepancia: No se oigan jamás las voces que no nos dejen dar el paso final. Un paso irremediable, para siempre: el paso final, el fin de la historia que Fukuyama proclamó con la caída del muro de Berlín, declarando a la democracia formal y al capitalismo como estación terminal, como cota de la evolución histórica más allá de la cual solo existen involuciones trasnochadas. En verdad, esta pretensión definitiva es común a todos los regímenes políticos, el poder siempre ha tratado de confundir su realidad histórica con el reino de los cielos. O lo que es lo mismo, los poderosos siempre tratan de presentar su dominio como algo natural y, por tanto, necesario. Todos juntos a cantar: vivimos en el mejor de los sistemas posibles y será para siempre. Y no lo dudes, por favor, lo dice el corazón ( y si dudas tampoco importa porque tu voz no se oirá jamás). Pensamiento Único y Sentimiento Único, por favor.
Retorna el ritornello victorioso:
Europe´s living a celebration
Todos juntos a cantar
Europe´s living a celebration
Nuestro sueño una realidad
Y un amoroso ruego:
No nos dejes amor (no lo hagas por favor)
No digas adiós (nunca jamás)
Y crece porque tengo la fuerza y la ilusión
Tanta insistencia en que no les abandonen parece atribuir más fuerza a los discrepantes antieuropeístas de la que realmente tienen. Durante la campaña para el referéndum sobre la constitución europea (2005), la lucha principal de los partidos mayoritarios, a favor del sí, no fue la lucha de las ideas sino la de la participación. Y así se pasaron la campaña tratando de entusiasmar a los votantes, apelando a la emoción y sin dar demasiadas razones. El que solo participase un 42% del censo, la participación más baja de la historia desde la llegada de la democracia a España, muestra la apatía generalizada, esa aceptación desganada ante la inevitable imposición de Europa. En este sentido, no está de más recordar que el resultado del referéndum no era legalmente vinculante para el gobierno, es decir que se trataba de una mera consulta para respaldar la posterior ratificación parlamentaria del tratado. El caso es que Europa por mucho que insistan, es una fiesta aburrida, y algo de esta apatía debieron de intuir los compositores de Europe´s living a celebration cuando nos ruegan tan amorosamente que no les digamos adiós; nunca jamás.
Con interesantes variaciones llega el estribillo final:
Europe´s living a celebration
Nuevos tiempos la necesidad
Europe´s living a celebration
Es tu fiesta y no hay marcha atrás
Un himno hooligan, de chunda-chunda y sílabas alargadas. Un hit fast food que muestra el desprecio a la razón en favor de la emoción y la fuerza (“¡Muera la inteligencia!” que diría Millán Astray); que declara su voluntad de aplastar la discrepancia; que pregona como inevitable, irreparable y necesario su paso final; que se presenta a sí mismo y a Europa como un sueño, una utopía realizada, de la que no puedes escapar porque es tu fiesta y no hay marcha atrás. ¿Qué pasaría si en lugar de Rosa de España el intérprete de esta “inocente” canción fuera, por ejemplo, Iñaki de Juana Chaos? Hagan la prueba, basta con sustituir Europa por Euskadi: Euskadi´s living a celebration. ¿No les entra el tembleque? Me dirán, y con razón, que una cosa es Europa y otra Euskadi, pero el demagógico ejemplo sirve para descubrir el totalitario y aberrante discurso que, en boca de Rosa y los chicos de Operación Triunfo, pasó totalmente desapercibido.
Ahora, por fin, les dejo con el video. Prometo volver pronto con el análisis de otra canción de Operación Triunfo. Hasta nuevo aviso, buenas noches y dulces sueños.
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